La plantación de Alpalante es una parcela experimental de 10 hectáreas situada en la provincia de Cáceres, Extremadura. Fue plantada en mayo de 2023 como una plantación de alcornoques con fertirrigación de apoyo para la producción de corcho. Forma parte de las parcelas en riego desarrolladas por Ferticork para validar el modelo PAR, orientado a …
TLa regeneración del alcornocal en el suroeste ibérico se enfrenta a un reto evidente: los modelos tradicionales de repoblación no están logrando garantizar ni la supervivencia ni el crecimiento adecuado de las nuevas plantaciones. En este contexto, el proyecto Alpalante nace como una respuesta técnica basada en innovación, gestión activa y optimización de recursos, con el objetivo de desarrollar un modelo de alcornocal más eficiente, resiliente y productivo.
Alpalante demuestra cómo el riego de apoyo y la gestión técnica pueden acelerar la formación del alcornocal y mejorar su viabilidad futura
Ubicada en la provincia de Cáceres, la parcela de Alpalante cuenta con una superficie aproximada de 10 hectáreas y fue implantada en mayo de 2023 bajo el modelo de Plantaciones de Alcornoque con Regadío (PAR). Este enfoque integra desde el inicio un diseño selvícola optimizado, material vegetal seleccionado y un sistema de fertirrigación de apoyo, permitiendo mejorar las condiciones de establecimiento del arbolado y reducir los riesgos asociados al estrés hídrico.
Una plantación experimental que combina innovación, fertirrigación y seguimiento técnico para avanzar hacia un corcho más sostenible y productivo.
Además, el proyecto Alpalante incorpora herramientas de monitorización y seguimiento técnico que permiten analizar el comportamiento del arbolado en tiempo real. Esta información facilita la toma de decisiones basada en datos, optimizando tanto el uso de recursos como la evolución del sistema productivo. La combinación de tecnología, conocimiento forestal y gestión continua convierte esta plantación en un entorno de validación práctica del modelo PAR.
Alpalante representa un ejemplo claro de cómo la innovación aplicada al monte puede transformar la manera en que entendemos el alcornocal. No se trata únicamente de plantar árboles, sino de diseñar sistemas productivos capaces de adaptarse a las nuevas condiciones ambientales, mejorar la rentabilidad y contribuir activamente a la conservación de la dehesa a largo plazo.




